Quienes Somos

fichero_658585_20180605
Primera generación

Orígenes

Los orígenes de Gorricho Sistemas de Descanso comienzan con nuestros abuelos, cuando los colchones se rellenaban de lana y se vareaban cada año para ahuecarlos y devolverles su forma. 

Aquellos colchones se utilizaban sobre somieres de malla, un conjunto que apenas aportaba soporte y generaba una sensación de hundimiento, el conocido efecto “nido”.

Fue una etapa artesanal, donde el conocimiento del material y el cuidado manual eran la base del descanso de la época.

Segunda generación

Evolución del descanso

Con la incorporación de la segunda generación al negocio, llega un cambio clave: los colchones comienzan a probarse tumbándose sobre ellos. Se colocan sobre somieres para poder sentirlos, compararlos y elegir con criterio. Este gesto marca un antes y un después, dando protagonismo real al colchón como elemento fundamental del descanso durante los siguientes años.

Poco después, el cambio del colchón de lana y el somier de malla a los colchones de muelles con base de madera aporta mayor estabilidad y soporte. La cama deja de ser un complemento y pasa a convertirse en la pieza principal de nuestras habitaciones.

Tras toda una vida dedicada a la búsqueda de productos y materiales vanguardistas, viajando y conociendo otros mercados sin perder de vista los orígenes, la segunda generación llega a una conclusión clara:
el mejor sistema de descanso no se encuentra solo en la tecnología, sino en los criterios ergonómicos y en la escucha activa de cada persona.

iwtwie519jzb1
7
tercera generación

Presente

Hoy, la empresa se encuentra en manos de la tercera generación, que ha crecido entre colchones y almohadas, impregnándose de la experiencia y el conocimiento acumulado durante décadas.

En la actualidad, el equipo de Gorricho Sistemas de Descanso tiene un objetivo claro: priorizar el descanso de calidad a través de la máxima personalización, asesorando con criterio, experiencia y una atención verdaderamente cercana.

Porque para nosotros, descansar bien siempre ha sido —y seguirá siendo— algo muy personal.

Scroll al inicio